No te preocupes Nel: el detective, el sospechoso y la víctima; están encadenados y amordazados. Así que puedes visitar éste blog con entera tranquilidad. Un abrazo.
En un sótano húmedo buscó el manuscrito perdido de Franz Kafka; lo encontró en un armario oculto dentro de una caja de zapatos. Leyó con expectación las doscientas hojas emborronadas, concluyó la lectura después de cuatro horas con un dejo de placer. Decidió quemar el libro, atendiendo la última voluntad del escritor. Sergio F. S. Sixtos
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ResponderEliminarExcelente y de zombies para variar. ¡Saludos! :)
ResponderEliminarHola Claudia, gracias por tu visita. Los zombies son encantadores, no lo podemos negar.
EliminarEspero que no comas mi cerebro en esta primer visita.
ResponderEliminarSaludos
No te preocupes Nel: el detective, el sospechoso y la víctima; están encadenados y amordazados. Así que puedes visitar éste blog con entera tranquilidad. Un abrazo.
EliminarJejeje por que será que este microrrelato me encanta? saludos
ResponderEliminarCreo que tienes afinidad por los zombies. Un abrazo.
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